De repente, un extraño

Con el Mustang en el año 1965 en pleno éxito, no sólo en USA sino causando sensación también en Europa, no parecía muy probable esperar enseguida poco más que propuestas de detalle o de futuro pero inicialmente siempre de la propia Ford.

L. Scott Bailey era el editor de la curiosa publicación del motor americana Automobile Quaterly (A.Q.) que acabó en 2012 y que era un experimento editorial interesante y de alta gama, algo así como un cruce entre una revista y un libro de tapa dura, con una elegante encuadernación con cubierta exterior de tela de lino. Tenía fotografías e ilustraciones lujosas y artículos muy variados, desde los primeros días de la historia del automóvil hasta las carreras de resistencia modernas, firmados por los mejores escritores y periodistas del mundo. Las inquietudes e ideas sobre el Mustang de este personaje darían lugar a un ejemplar único.

En el volumen 4 número 2 de su publicación se podía leer: “Pocos coches estadounidenses recientes han captado tanto la imaginación europea como lo ha hecho el nuevo Ford Mustang. La prensa de motor del viejo continente ha informado sobre su rendimiento en carretera y en competición, con un entusiasmo innegable, pero algo menos entusiasta ha sido su respeto por el estilo del Mustang, que un escritor ha descrito como «una forma no totalmente resuelta entre un sedán y un automóvil deportivo». Tras publicar y hacerse eco de esas manifestaciones, Bailey estaba convencido que al Mustang le faltaba algo y tras un viaje a Italia en otoño del 64 y hablando extensamente con Nuccio Bertone, encargó a Carrozzeria Bertone de Turín que construyera un Mustang con diseño propio que se presentaría en el Salón Internacional del Automóvil de Nueva York de 1965.

Desde comienzos de la década de 1960 el diseñador jefe de Bertone era un jovencísimo italiano llamado Giorgio Giugiaro, que posteriormente crearía su propia empresa Ital Desing, siendo un referente mundial en el diseño automovilístico hasta nuestros días.

Automobile Quaterly gestionó con FOMOCO la compra de un fastback 65 originalmente rojo, con número de bastidor 5F09K275716, motor 289 HP (273 CV), con carburador de cuatro bocas y caja de cambios manual de 4 marchas.

Alitalia Airlines se apuntó al programa y se presentó también como patrocinador parcial y trasladó el coche de América hasta Turín para la reunión de Bailey con Bertone y Giugiaro. Éste había diseñado recientemente el Alfa Romeo GTV y también el Iso Rivolta con motor V-8 Chevrolet, dos vehículos muy elegantes 2 + 2 con motor delantero y tracción trasera, por lo que tenía una experiencia previa ideal para este proyecto.

El diseño final para el A.Q. Mustang fue totalmente distinto a cualquier referencia del modelo original y rezumaba esencia italiana por todas partes. Así conservando el aspecto fastback 2 + 2 sus formas pretendían trasmitir una sensación de mayor deportividad y en especial de mayor lujo que el Mustang original. El encargo de Bailey exigió que se mantuvieran las dimensiones principales del Mustang, por lo que apenas había diferencias con el volumen general, manteniéndose la distancia entre ejes y la mecánica del automóvil originales.

La parte delantera era más baja y más aerodinámica (con cuatro faros ocultables con tapas movidas por dos motores eléctricos y se necesitó instalar un radiador de menor altura, junto a un rebaje en esa zona del bastidor. El nuevo diseño de la carrocería presentaba un habitáculo con una gran superficie acristalada, con los pilares de las ventanas muy delgados, algo muy típico del diseño italiano de la época.

Además de las ventanas convencionales en las dos puertas del Mustang original, Giugiaro diseñó dos pequeñas ventanas laterales traseras adicionales, no existentes en el fastback original, que se podían subir y bajar. La luna trasera de serie fue sustituida por un gran pieza de cristal curvado que rebosaba por los laterales hasta llegar a las aletas traseras, emparentada directamente con la del Iso Grifo, modelo diseñado por el mismo autor en 1963 con el que guarda notable parentesco y en el capó delantero llevaba un simple volumen central para acomodar debajo, la carcasa del filtro de aire del motor 289.

Las únicas partes mantenidas del Mustang ’65 original son el caballo galopante cromado montado en la parrilla, la tapa de gasolina original en la trasera y los limpiaparabrisas. Ni siquiera el típico triple piloto posterior se mantuvo. El interior también fue completamente rediseñado muy al estilo europeo de los coches de entonces y se tapizó en cuero italiano de color caramelo. La palanca de cambios original se reutilizó, y en un guiño de diseño particularmente detallista, los dos elementos de un Rally Pac de fábrica (reloj y tacómetro), se eliminaron de su posición original sobre la columna de la dirección y se empotraron en la consola central.

Se mantuvo el foldown del asiento trasero de fábrica que permite abatirlo por completo para recibir carga en el habitáculo y se dotó al coche de unas llamativas llantas Campagnolo de aleación de magnesio Elektron de 6” x 14”. Existen fotografías posteriores con llantas de chapa y tapacubos central cromado que nadie ha podido explicar. El coche se pintó en un elegante azul metálico plateado que brillaba a la luz del sol y que potenciaba mucho las sutiles superficies curvas del nuevo Mustang.

Fue exhibido como estaba previsto en el New York International Automobile Show en 1965 donde recibió excelentes críticas, tanto que fue nombrado “The Best of Show”. Luego causó sensación también en los salones de Londres, Paris y Turin.

En septiembre del año 1967 en Automobile Quaterly apareció un anuncio de la Carrozzeria Bertone ofreciendo el Mustang a la venta con un precio inicial de 10.000 $, «un tercio de su costo real». Cuando la compañía Bertone quebró y fue liquidada en 2014, este Mustang no figuraba en su colección privada y no había dato alguno sobre él ni sobre su paradero.

Tras la publicación de ese anuncio, el automóvil desapareció y desde entonces no se ha vuelto a ver en público ni a saber de él. Antes de fallecer en 2012, L. Scott Bailey intentó rastrear este Mustang único, publicando anuncios en busca del coche con la esperanza de recuperarlo, pero nunca apareció nada.

El éxito de este ejemplar único fue efímero, apenas de un par de años de gloria y ninguna de sus propuestas estilísticas fue recogida o utilizada en otro modelo. Se le vio por última vez en el Arizona´s Matt Frey.

Si bien no hay dato alguno fiable a fecha de hoy, los que le han tratado de localizar coinciden en que el coche existe y que no ha sido destruido.

¿Alguien tiene alguna pista?

Josele

Galería Mustang Bertone al completo

MODELISMO

Al ser un vehículo de presencia “tan fugaz” y tan poco conocido, apenas se han fabricado dos modelos a escala, ambos a 1/43:

Politoys de USSR (sí, de Rusia) referencia M549 serie 1, con mejor acabado de llantas y pilotos traseros pintados y serie 2 con diferentes llantas, todas muy sencillas y nada pintado salvo la carrocería. Están muy buscados actualmente por su escasa producción y la rareza del modelo. El molde y el acabado, en cualquiera de las dos series, es bastante discreto.

Yow Modellini referencia K155. Se trata de un kit para montar cuya definición y parecido del modelo son cuando menos cuestionables. (véase fotos)