Mustang Shorty 1964

Mustang Shorty 1964

el 30/04/2020

Durante los primeros años de desarrollo del Mustang, se realizaron innumerables propuestas de todo tipo,

tanto para explorar opciones nuevas de cara al mercado y posibles versiones posteriores, como simples ejercicios de diseño, investigando nuevos planteamientos y soluciones estilísticas.

Una de esas propuestas fue la que surgió del lápiz del diseñador Vince Gardner y que denominó Shorty Mustang III.

La idea era mostrar una propuesta al público de un posible biplaza deportivo con la base del Mustang, para valorar su aceptación.

Para ello se acortó el chasis original 16 pulgadas (40,64 cms) dejándolo en 92 pulgadas (2.336 mm de distancia entre ruedas), se respetaban las grandes líneas del frontal del coche-base y se diseñaba el resto con un lateral y una trasera totalmente diferentes.

Se instaló un motor 302 (4949 cm3) con caja automática C 4 y se hizo que el prototipo fuese operativo, a diferencia de otros muchas propuestas que solo eran maquetas estáticas.

La carrocería por su parte se construyó no en chapa, sino en fibra de vidrio y además de bajar claramente la cintura de caja, al subir los pasos de rueda hasta interrumpir la arista lateral que recoge la carrocería hasta la falsa toma de aire lateral característica del Mustang que en este caso, se interpreta de otra manera sobre la puerta con un resultado que más parece de última hora y forzado por la posición del bombín de la cerradura, que un elemento de diseño realmente estudiado.

El alzado lateral cuando menos es tortuoso y no demasiado pulido estilísticamente, con un techo que se inicia totalmente horizontal desde el parabrisas para bruscamente inclinarse (hay una arista en el techo) hacia casi el borde del extremo posterior del coche que carece de capot trasero, con una pequeña ventana fija de plexiglás cóncava, tras el vidrio de la puerta, con la base más alta que ésta y perfilado en su parte superior por otra superficie cóncava que recorre la carrocería a ambos lados de la luna trasera, creando unas formas cuando menos poco fluidas, un tanto forzadas y demasiado rígidas, a medida que la cabina va hacia atrás.

El aparatoso y nada discreto tapón exterior del depósito de gasolina situado en un lateral de la luna trasera, tiene demasiado protagonismo y la vista posterior sin embargo resulta fina y estilizada, aunque se pueda echar en falta una inscripción en relieve con el nombre del modelo o algún logotipo, por ejemplo.

A pesar del dinero invertido y de no regatear recursos, tras su exhibición pública, los directivos de Ford decidieron destruir el prototipo, práctica muy habitual de las grandes marcas de automóviles en esa época, pero esa idea parece ser que desagradó profundamente a su diseñador y Gardner decidió ¡robarlo!, así como suena y tras sacarlo de la exposición, lo ocultó en un almacén de alquiler, pero como extrañamente, sólo había pagado un mes, transcurrido éste, cuando la propietaria del almacén se encontró el coche allí, lo denunció a la policía.

Como al haber sido denunciado el robo, Ford ya había recibido rápidamente el dinero de la compañía de seguros, el coche pasó a ser propiedad de la aseguradora que se lo vendió a un trabajador suyo.

Durante la única exhibición del coche en un show de Ford, un particular, Bill Snyder quedó obsesionado con el modelo y en cuanto tuvo noticias de que el empleado de la aseguradora lo ponía a la venta, se lo compró.

Lo estuvo usando durante varios años y hacia 2012 decidió restaurarlo a origen y lo mostró de nuevo en público en 2013 en Amelia Island Concours d´Elegance, estuvo en distintos eventos durante 2014 celebrando el 50 aniversario del Mustang y al año siguiente se subastó alcanzando la cifra de 511.500 dólares.

En noviembre de 1964 el equipo de diseño propio de Ford planteó y desarrolló una solución de convertible de sólo dos plazas, respetando la totalidad del diseño original del Mustang, como puede apreciarse en las fotos de la maqueta no funcional. Podría parecer a primera vista que existe parentesco con el Shorty, pero observado con un mínimo rigor, se ve claramente que no es así. Ni uno ni otro pasarían a la serie jamás.

Josele

Galería del Shorty