¿Sabías que…? (XV)

– Jim Morrison de The Doors fue propietario de un Shelby GT 500 67. Ya mostramos en otro ¿Sabías que? (IX) Su permiso de circulación y algunas fotos con el coche. Ahora puedes verlo en vivo a lo largo del video cuyo enlace es 

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=lS-af9Q-zvQ.

 Encendiendo un cigarrillo en plena gasolinera, sin cinturón de seguridad en ningún momento, con una pésima postura al volante y hasta bebiendo en un momento dado (no se sabe bien qué), el cantante y figura mítica de The Doors en esta filmación permite apreciar el que fuera uno de sus coches favoritos.

 – Durante el año 1967, el concesionario Mainway de Toronto (Ontario), muy posiblemente con ánimo de imitar a algunos concesionarios de la región de Denver, proponía a los compradores de Mustang fastback, un modelo exclusivo de su creación, al que denominó “Stallion”.

Fundamentalmente su modelo tenía una lista de modificaciones estéticas que incluían unos pilotos traseros de Mercury Cougar 67 ocupando toda la trasera, a excepción del hueco de la matrícula, los paneles superiores laterales de carrocería forrados en vinilo negro, tomas de aire traseras para frenos (falsas) también pintadas en negro, el logotipo Stallion en letras cromadas en el canto del capot trasero, los laterales del coche estaban adornados con unas bandas decorativas tipo “C stripe”.

Al parecer tan sólo se llegaron a construir 8 unidades, cuatro de ellas con el motor 289 Hi-Po y las otras cuatro con el motor 390 C.I, pero sin modificación alguna respecto a las especificaciones mecánicas de fábrica. Según reza en la publicidad de la época, se podía optar entre una caja manual Toploader de 4 velocidades o una automática “Cruise-O-Matic C-6 de 3 relaciones.

– Existe el reino de Mustang. En el norte de Nepal, en medio de los Himalayas, hay un reino vasallo ubicado en el distrito de Mustang. El permiso para entrar en esa región que tiene frontera con Tibet cuesta 50 $ diarios. Se supone que el gobierno nepalí tiene interés en preservar la cultura de una zona que apenas ha cambiado nada en los últimos 700 años y que no ha notado la llegada de extranjeros que se permitió por primera vez en 1991. El punto más bajo de su territorio está situado a 2.750 m. sobre el nivel del mar y la lengua y la cultura de sus poco más de catorce mil habitantes son tibetanas, siendo el reino absorbido por Nepal en el siglo XVIII.

– Fiberfab es una empresa californiana que durante en la segunda mitad de los años sesenta y en pleno auge de los kit de carrocería sobre base Volkswagen en las playas de California, fabricaba buggys, piezas especiales y carrocerías deportivas para MGA, Austin Healey, Jaguar E y Corvette, un modelo propio de dos plazas sobre base Volkswagen.

Entre sus productos más conocidos en USA está una propuesta para el Mustang 65/66 denominada Kit E/T que fue ideada por Bud Goodwin, el PDG de Fiberfab quién al ver el Ford GT 40, ganador de Le Mans, pensó en cómo ofrecer al público un frontal plano (flat nose) para los primeros Mustang. Los primeros bocetos son obra de Larry Shinoda, el futuro creador del Mustang Boss años después y que entonces trabajaba en GM.

El kit consistía en la eliminación de todo el “morro” original del coche para sustituirlo por otro de diseño muy parecido al del Ford GT 40, realizado en fibra de vidrio y poliéster.

Había dos versiones, la más sencilla (Street) que costaba 195 $ con sólo el capot motor practicable aprovechando los resortes originales del propio Mustang y la más práctica de cara a accesibilidad (Competition) a un precio de 145 $, con todo el morro realizado en una única pieza que basculaba hacia adelante para permitir el acceso al motor y por 15 $ más se podía disponer de las piezas de plexiglás que carenaban los faros.

Apenas la producción total llegó a las cincuenta unidades (a los nueve meses se detuvo definitivamente) de las que quedan muy pocas unidades en activo (realmente sólo 13 fueron instaladas en Mustangs) y si bien es cierto que el resultado aerodinámico es notable, a nivel estético no cuajó en absoluto, de ahí su escasísima producción.

Hoy en día se valora su rareza por la escasez de unidades, pero su cotización en el mercado no es alta y apenas hay demanda de vehículos con este kit tan particular.

– Aunque se ha adjudicado erróneamente su diseño a Chip Foose, el primer Eleanor original de la película “60 segundos” (se fabricaron en total 11 unidades para rodar la película), fue realizado a partir de los diseños de Steve Stanford por la empresa Cinema Vehicle Services que construyó un primer ejemplar (“el auténtico”) sobre un fastback 67 de motor 289, cuyo número de serie es 7R02C179710. Es el coche que utiliza Nicolas Cage en los primeros planos y el que aparece en los posters y en todo el material promocional de la película.

Este falso Shelby (no ha existido nunca y sólo hace unos años Shelby American autorizó la construcción de una pequeña serie denominada Shelby GT 500 E, inscrita en su registro oficial y revisada por sus ingenieros a cambio de una donación por cada ejemplar fabricado, a una asociación de niños enfermos), y en concreto este preciso ejemplar, sería lo que los americanos denominan un “hero car” para diferenciarlo de las otras diez unidades que sirvieron para filmar las persecuciones, saltos y el resto de tomas en la película.

Bien, pues ese modelo en concreto, autentificado por su constructor, salió a la venta a través de una sociedad de subastas en Indianápolis el 18 de mayo y se adjudicó en la asombrosa e inesperada cifra de 1 millón de dólares.

Mustang GT 500 Eleanor 60 segundos

– Hablando de subastas, un día antes de venderse el Eleanor, es decir el 17 de mayo y en la misma cita, la empresa especializada Mecum Auctions ha alcanzado la cifra más alta de la historia para un Mustang, aunque éste lleve el apellido Shelby: El único ejemplar realizado de Shelby GT 500 Super Snake de 1967 ha sido adquirido por alguien que ha pagado 1.300.000 dólares por él.

Se trata de un modelo construido en el marco de un acuerdo entre Shelby y la empresa de neumáticos Goodyear. Debía servir para proponer un nuevo modelo de Shelby Mustang con las mayores prestaciones ofrecidas hasta 1967 y como contrapunto a las de los GT 350 que eran regularmente sobrepasados por los Camaro y Chevelle big block y los Mopar Hemi 426.

La instalación en serie limitada a 50 unidades del motor 427 Ford (procedente del GT 40) con 600 CV en el de este modelo concreto, le fue sugerida por Don McCain (antiguo jefe de ventas de Shelby American) a Carroll Shelby, pero tras la construcción de este ejemplar, y con un precio de venta estimado en 8.000 dólares o sea el doble que un Shelby GT 500 de ese mismo año, McCain tuvo que reconocer que era simplemente demasiado caro, ya que se podía comprar por 3.500 $ un Camaro SS 396 y por menos dinero aún, un Mopar Hemi, siendo incluso un Cobra 427 menos caro que el Super Snake y al no lograr expectativas suficientes de ventas, hizo que el proyecto nunca viera la luz, quedándose en un único ejemplar.

El coche fue utilizado durante sólo un día durante la última semana de marzo de 1967 para realizar una jornada de test de una nueva generación de neumáticos en la pista de pruebas de Goodyear, cerca de San Angelo (Texas), cuya constancia fotográfica puede verse en el reportaje adjunto. Incluso Carroll se puso al volante para hacer vueltas de demostración a varios periodistas presentes, alcanzando una velocidad punta de 273 km/h en una de las tandas, aunque fue el ingeniero y piloto Fred Goodell quién llevó de manera continuada el GT 500 Super Snake durante todo el test de 800 kilómetros de duración, obteniéndose una velocidad media de ¡228,48 km/h!, comprobándose al final de la prueba que los neumáticos Thunderbolt que se habían utilizado, conservaban aún el 97% de su banda de rodadura.

Este único ejemplar lleva un motor 427 aligerado especial para competición, transmisión específica (caja Toploader reforzada de 4 velocidades) y también un puente trasero especial sobredimensionado y neumáticos Thunderbolt.

Ese motor es el precursor de todos los 427 que vendrían a continuación y estaba dotado con culatas y bomba de agua en aluminio, cigüeñal forjado, bielas reforzadas tipo Le Mans, y prácticamente todo reforzado para poder rodar mucho tiempo a 6.000 rpm, rematado con un enorme radiador de aceite con canalizaciones metálicas y filtro de aceite externo específico.

Para los amantes de los datos, decir que el número de bastidor es el 67402F4A00544, que tiene actualmente en su marcador 26.621 millas (42.700 kms) y que su estado es tan bueno que la casi totalidad de sus piezas son las originales y una que se perdió (el extintor Rotunda que va en el habitáculo sobre el túnel de transmisión), su anterior propietario Richard Ellis, no paró hasta dar con otra auténtica por la que pagó la cifra de 3.500 dólares.

El modelo es fácilmente reconocible de los demás GT 500 por dos detalles: Los faros auxiliares colocados a ambos lados del radiador llevan cerquillos cromados y la barras de competición tipo Le Mans (Le Mans Stripes) son en esta ocasión especiales ya que aparecen tres líneas en vez de las dos de Shelby: una central ancha y dos más estrechas, una a cada lado, pintadas siempre en el tradicional Guardsman Blue.