¿Sabías que…? (XVI)

– La plataforma AutoScout24 ha llevado a cabo una encuesta tras la cual ha confirmado que la moda “vintage” va ganando peso en el mercado de ocasión del automóvil clásico. Tras el estudio del mercado de vehículos de este tipo, ha determinado que el modelo de coche clásico, más deseado por el 40% de los compradores, es el Ford Mustang.

Los más vendidos por su precio de mercado actual, son el Volkswagen Escarabajo y el Citröen 2CV.

 

– Por si ha aparecido poco en el cine y en televisión, se calcula que lo ha hecho en torno a 3.000 películas de todo tipo, cuando se van a cumplir sus bodas de oro y se celebrará el próximo año el 50 Aniversario de la salida al mercado del Mustang, resulta que va a ser el protagonista de la versión cinematográfica de un conocidísimo y popular videojuego: “Need for speed” que se presentará al público el año que viene.

El modelo que aparecerá en la película “Need for speed” tendrá un aspecto más musculoso que el modelo de calle, con pasos de rueda más anchos, suspensión rebajada, capot motor con dos vistosas tomas de aire, espejos retrovisores exteriores con cámara y otros detalles exclusivos, junto a unas discretas llantas de sólo 22 pulgadas.

 

– Durante el año 1965, concretamente en el mes de julio, Ford inició un programa piloto en el que envió a Australia 48 unidades de Mustang, lógicamente todas ellas de estricta serie y con el volante a la izquierda.

Una vez allí en la propia fábrica Ford de Sydney en la que se construía el Falcon, base estructural del Mustang, utilizando componentes de dirección y de frenos (bomba de frenos y servo) se instaló la dirección en el lado derecho y todo lo necesario.

El éxito de los coches fue tal que se importaron posteriormente de la fabricación correspondiente al modelo 1966, otras 161 vehículos más que sufrieron idéntica transformación para poder rodar por tierras australianas.

Todos los coches que se exportaron a ese continente eran exclusivamente de carrocería hardtop, por tanto con código 07 en el número de chasis, por lo que nunca ha habido ni convertibles ni fastback australianos de esos años

La mitad de las unidades que se llevaron estaban dotadas de motor de 6 cilindros (200 C.I.) y casi el mismo número de motor V8 289 C.I. con caja automática C-4 de tres velocidades y esos 209 coches reformados son los únicos Mustangs con volante a la derecha construidos por Ford de la primera generación en todo el mundo y por ello se han convertido por derecho propio en genuinos coches de colección. Existen otras unidades modificadas posteriormente por compañías ajenas a Ford, pero los “auténticos” se reconocen porque disponen de una placa VIN (Vehicle Identification Number) propia con una identificación que reza AA “Made by Ford Australia” en la puerta derecha y una placa Australian Compliance Plate en el panel de fuego que separa el habitáculo del vano motor.

Señalar como curiosidad que las leyes de tráfico australianas, hasta hace apenas dos años, no han permitido rodar por sus carreteras ningún vehículo motorizado que no tuviera volante a la derecha, incluidos vehículos históricos.

 

-Stanley Tucker, piloto y capitán de la compañía de aviación canadiense Eastern Provincial Airlines, nada más ver en el escaparate del concesionario Ford de St.Jhon´s en Terranova, provincia de Canadá, un convertible Wimbledon White que había sido mostrado en otros concesionarios antes de ser enviado allí, entró y pidió a George Parsons, dueño del concesionario que se lo vendiera a lo que éste se negó explicando que era un modelo de preproducción y que sólo estaba como muestra, pero Tucker le persuadió para que se lo dejara y al día siguiente por la mañana le firmó un cheque y se quedó el coche.

Fue de esa manera el primer mortal en ser propietario de un Mustang y además tuvo el privilegio, no sólo de disfrutar durante dos años de esa unidad con número de serie 5F008F100001 que formaba parte de un lote de 180 coches de preproducción destinados únicamente a la promoción del modelo y no a la venta, sino que el 2 de marzo de 1966, día en que se salió de la cadena de montaje de Dearborn (Michigan) el Mustang 1 millón, pasó a ser propietario de ese coche “millonario” a cambio de entregar el suyo a Ford y de una “módica” cantidad de dinero.

Desde entonces ese primer Mustang de matrícula 3-664 reposa en el museo Henry Ford de Dearborn y no ha sido restaurado, haciéndose tan sólo labores de conservación y mantenimiento.

 

-En 1970 Ford presentó en febrero de 1970, en el Salón de Chicago cinco coches “show car”, uno de ellos un espectacular fastback de dos plazas construido sobre la base de un Mustang Sportsroof, el Mustang Milano Concept de un impactante color violeta.

Con un techo rebajado, cintura de caja muy alta, un morro muy agresivo a pesar de la ausencia de elementos ornamentales y dotado de portón trasero, este modelo llamó poderosamente la atención del público.

Su estilo pretendía recuperar líneas de un Gran Turismo italiano en un coche americano. Apenas 110 cms de altura, dos únicas plazas, faros ocultos en un morro con abundancia de tomas de aire Naca tanto en capot como en las aletas delanteras, parabrisas con una inclinación de 67 grados y una trasera muy horizontal con unos trazos muy simples, estilizados y de una agresividad contenida, daban al coche un carácter muy dinámico, casi aeronáutico.

En su trasera más sorpresas: sus pilotos de composición vertical se iluminaban con tres colores distintos: verde mientras el coche aceleraba, naranja si rodaba a velocidad constante y rojo durante el frenado.

El color exterior violeta metalizado, aparece también en la tapicería interior de cuero y en la moqueta de mohair.

Si se observa con detalle su parte delantera se apreciará en seguida su parentesco con el morro de los Shelby GT350/500 del 69/70, realzado por la visión de unas elegantes llantas de nido de abeja que albergaban unos neumáticos Firestone de medidas F60 x 15 fabricados específicamente para este modelo.

Como ha ocurrido con otros muchos “concept car“, se dice, aunque sin confirmación oficial, que fue destruido cuando dejó de ser útil.

 

-Aunque estaba inicialmente previsto para ser montado en los Fairlane de la Nascar, los motores Boss 429 se instalaron finalmente en una pequeña serie limitada de Mustang a raíz de una decisión de Bunkie Knudsen, nuevo presidente de Ford.

Para poder homologar el motor para la Nascar y poder luchar contra la concurrencia, el Camaro LZ1 con motor 427 de aluminio y el Plymouth Barracuda 69 de motor Hemi 426, era necesario fabricar al menos 500 unidades de venta al público y por ello se decidió encargar a Kar Kraft, una empresa filial subcontratada de Ford con cadena propia de montaje para construir a mano y adaptar sobre los Mustang Boss, esos enormes bloques que hizo necesario modificar las torretas de amortiguación y reforzar las suspensiones delanteras y dotar al capot delantero de una generosa toma de aire para dar cabida al enorme motor de culatas con cámaras semi-hemisféricas. Al final se construyeron 859 unidades en 1969 y 499 en 1970 y es uno de los Mustang “muscle car” más deseados por los coleccionistas, como lo atestiguan los más de 187.000 $ pagados por un ejemplar en una de las últimas subastas de Barret-Jackson.

-Sólo existen tres ejemplares auténticos de Mustang Station Wagon construidos por Carrozzeria Intermeccanica en 1966, según el diseño de Robert Cumberford.

El encargo fue obra de Frank Reisner por necesidades de una agencia publicitaria. La línea resultante resulta bastante equilibrada y al ser una producción artesanal pero hecha por especialistas carroceros, el acabado de cada unidad era de calidad muy superior a un coche de producción en serie y su aspecto no desmerece respecto a la imagen tradicional del Mustang de esa generación, manteniendo sus virtudes, confort, fiabilidad y facilidad de entretenimiento.

Se ha reinterpretado lógicamente, no sólo el lateral sino toda la parte posterior que pierde el clásico tapón de gasolina central que pasa a estar en la aleta trasera izquierda bajo tapa y aparecen las letras en relieve MUSTANG en el plafón posterior.

Actualmente la cotización de cada una de estas tres unidades, está en torno a los 50.000 euros.

 

-En febrero de 2009 en un foro peruano, el dueño de un “taller” presentó públicamente que había iniciado la transformación de dos Mustangs hardtop ensamblados originariamente en ese país, describiendo el proceso mediante documentación fotográfica de todos los pasos dados y provocando todo tipo de reacciones a favor y en contra de ese tipo de modificaciones que el autor denominaba “clones”, dejando de lado el hecho de que legalmente en Perú no podría hacerse, pues sólo se fabricaron hardtops y los escasísimos fastbacks 65/66 son importados y por tanto su VIN les delataría a la primera revisión de su número de chasis, por lo que no podrían ser inscritos como fastbacks.

Mirando detalladamente las fotografías, los medios empleados y el resultado parece lógico cuestionar que un trabajo como éste, llevado a cabo sin ningún tipo de cálculo estructural, sin tener en cuenta cómo y de qué manera debería hacerse los distintos procesos de corte, conformado en frío y en caliente, soldadura, etc…..¿quién garantiza la resistencia mecánica de la estructura final resultante de ese proceso?

Puede tener mucho mérito realizar de modo artesanal este tipo de modificaciones (¿), pero resulta evidente que “todo vale” cuando no hay más medios disponibles y olvidamos que se necesita siempre personal cualificado (ingenieros y mano de obra especializada) para garantizar, no sólo la calidad en la ejecución, sino la seguridad estructural del producto final y mucho menos si oficialmente sigue llevando el coche el nombre del fabricante en vez del “bricolagero” que lo ha ejecutado.

Se sabe que varios fastbacks “fabricados en Perú” de esta manera se han vendido en USA como clones con VIN y número de bastidor de fastback 65 de coches de desguace.