Malos tiempos para la industria carrocera Italiana

Con Bertone a punto de desaparecer por la desastrosa gestión de la viuda e hijas del recordado Nuccio Bertone, el fallecimiento en accidente de moto el día 7 de agosto de Andrea Pinifarina, actual director general de la empresa Pinifarina, pone en tela de juicio la continuidad de la empresa familiar que desde siempre ha vestido los Ferrari. Sólo un modelo  comercializado como Dino, no como Ferrari, fue diseñado por Bertone.

Andrea estaba tratando de sacar adelante una empresa que en los dos últimos años ha perdido 127 millones de euros, dando entrada a nuevos socios en el capital del grupo, aún reduciendo la participación familiar a un paquete minoritario.

No es previsible pensar que su padre, Sergio que tiene actualmente 82 años y que fue relevado por Andrea en 2001, conmocionado por la muerte de éste, pueda volver a ponerse al frente de la empresa para buscar un buen futuro y esperar mejores tiempos para el destino de los 3.000 empleados que tiene actualmente la Carrocería Pininfarina.

La otra hija de Sergio, Lorenza que se encarga del marketing y comunicación sería en estos momentos la heredera de una situación poco menos que complicada y de la que todo el sector automovilístico está expectante.

Andrea Pininfarina estaba convencido de que volverían buenos tiempos para los diseñadores italianos, posiblemente basándose en que su padre Sergio, decía que en pleno proceso de integración de las marcas en grandes grupos industriales, la única posibilidad de que puedan seguir existiendo como tales es el diseño que consolide una personalidad propia.

Deseamos sinceramente que un icono y referente a todo lo largo de la historia del automóvil como es Pininfarina, no desaparezca y que en el futuro sus diseños nos hagan sentir nuevas sensaciones, nuevas emociones, tan escasas actualmente en el mundo del automóvil.

 Josele